
Autor de cinco victorias sin hits ni carreras en temporadas nacionales, dos en la categoría escolar, el veloz serpentinero brilló con los equipos de Granjeros, Ganaderos y Camagüey.
Propinó los otros tres cero hits, cero carreras, a los equipos de Citricultores, de Matanzas; Serranos, de Santiago de Cuba y Cafetaleros, también de esa provincia oriental.
Sus seguidores recuerdan igualmente la noche del 29 de noviembre de 1973, durante la celebración en La Habana del XX Campeonato Mundial, cuando protagonizó similar hazaña ante el equipo de Venezuela en el habanero estadio Latinoamericano.