El primer territorio se cree vencedor gracias al idioma de los pesos: sus delegados afirman que ya tienen 120 000 dólares recogido para el gran deseo y aseguran más de 200 000 en la taquilla. Los al parecer perdedores no se amilanan. Quieren obtener el certamen para apoyar la exposición por el centenario de la cesión de la Louisiana a la entonces joven república estadounidense. Presionan y el COI cede ante palabras demasiados convincentes: si no accede, los sanluiseños efectuarán pruebas atléticas en la fecha de las competencias y darán jugosos premios.

CON EL ANDARÍN CARVAJAL
Primero de julio de 1904: comienza el tercer clásico. Va de brazos con la Lousiana Purchase Exposition. Contendientes: 496; solo 64 no son norteamericanos. La justa durará hasta el 29 de octubre, atada a la exposición comercial. (1)
Hacia el maratón. El inicio está al llegar. El norteamericano Fred Lordz, favorito.
Un cubano es el centro de la atención en la arrancada.: Félix Carvajal Soto, conocido en su patria por el Andarín Carvajal(2), hombre emparedado que anuncia con carteles al frente y a la espalda diversos negocios, arribó aquí por sus propios recursos. Recorrió La Habana rodeada su anatomía de letreros: Ayuden a un cubano que quiere competir en la Olimpiada. Algunas empresas y gente del pueblo brindaron algo para que cumpliera su ensoñación.
Ya está en la línea de salida a pesar de los dos días sin probar bocado. Lo escogido, apenas para el pasaje de ida y vuelta. Manos generosas convierten el pantalón en short, cortan las mangas de la camisa. Viejos zapatones en lugar de calzado deportivo. Y… ¡arrancan!